Testimonio 7

Testimonio de amor

Hace dos años atrás fuimos a unas cabañas en el campo para disfrutar de un fin de semana juntos e “intentar” otra vez. Esa vez nuevamente no resultó, y por esas casualidades de la vida compramos el diario y en una revista salió justamente un reportaje de matrimonios blancos o parejas no consumadas. Lo leímos y dijimos, mira, parece que esto es lo que nos pasa. Me quedo dando el vuelta el nombre de las profesionales que atendían. Hace cuatro meses atrás planeamos un paseo a playa, y nuevamente dijimos aquí si va a pasar….Lamentablemente no resultó. Internamente yo había dicho, si esta vez no pasa, consulto a las profesionales del reportaje.

Llegando a santiago busque en Internet por el nombre que recordaba y llegue a los teléfonos. Habíamos hablado con mi pololo pero el no estaba de acuerdo, decía que éramos felices así y que para que hacer un tratamiento, si alguna vez tendría que resultar….lo malo es que en esto llevábamos 8 años….

Tomé la desición de pedir hora y consultar sin decirle nada a mi pololo. Entre a la consulta con el alma en un hilo, aterrorizada de que  pudiera ser algo sin solución. La primera cita fue la evaluación sicológica. Salí tranquila, con la esperanza de que había llegado a un lugar donde nos podían ayudar. Saliendo de la consulta llame de inmediato a mi pololo para contarle de donde venia. El se puso nervioso y no me creía, no creía que me hubiese atrevido. Le conté en lo que consistía el tratamiento y no estuvo de acuerdo en seguirlo, en realidad tenia sus dudas, así que a la segunda sesión con la sicóloga el fue conmigo a salir de sus dudas y aprensiones. El seguía estando indeciso, pero finalmente decidimos intentarlo.

La primera cita con Odette fui más aterrorizada aun porque sabia que se meterían en mi vagina. Trate de relajarme y Salí de esa primera consulta ilusionada. Ella me aseguraba el 100% de eficacia del tratamiento. La segunda cita con la kinesióloga Salí llorando, no sabia si seguir, me dolía, me molestaba, me angustiaba estar metida en algo así….En esos momentos el apoyo de mi novio fue demasiado importante. El avance del tratamiento era a pasos agigantados…jamás me había metido un dedo siquiera a la vagina y en la segunda sesión ya lo había logrado…avance sumamente rápido.

Terminado el tratamiento, planeamos con mi pololo irnos a la playa. Teníamos miedo a que no resultara después de todo el esfuerzo que habíamos puesto en el tratamiento.

Esa primera vez fue genial….resulto a la primera, y los dos nos mirábamos y reíamos de felicidad. Para mi era un momento demasiado importante en mi vida, sobretodo por lo difícil que fue lograrlo y la espera de tantos años. Lo más hermoso fue que cuando terminamos, nos vestimos, salimos a caminar y ese mismo día me pidió matrimonio en la playa. Estamos felices.

 

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