Testimonio 5

Mi historia es como tantas historias  de otras mujeres que sufren o sufrieron de este problema y que se mantiene en silencio, a veces por demasiado tiempo.

Pertenezco a una familia muy estricta en el ámbito religioso y la relación con mis padres siempre fue distante, especialmente con mi madre, mi desarrollo psíquico y físico durante mi adolescencia fue mucho mas lento que el de mis pares, hoy recordando esto me doy cuenta que esto fue mermando mi conciencia sobre el hecho de ser mujer, me críe como una niña con miedo a la gente pero especialmente a los hombres, temor al contacto físico y especialmente al sexo. Aunque se me inculcó que tenía que llegar virgen al matrimonio mi miedo era mas fuerte y esa fue la razón por la que me mantuve virgen, lo que yo nunca pensé era que esa condición iba a durar incluso después de casarme.

Cuando tenía 19 años conocí a mi marido , yo había pololeado antes ,pero esta vez me sentí realmente conectada con alguien y por primera vez pensé en tener relaciones sexuales , pero las veces que intentamos nunca resultó , era bastante frustrante pero al final nos arreglábamos de cualquier manera para pasarlo bien. Así pasaron 5 años y nos casamos pensando que todo se podía arreglar, pero no fue así, tener sexo siguió siendo una tortura, pese a que mi marido tenía toda la paciencia del mundo y me consolaba después de las incursiones fallidas. Hasta que un día me dio un ultimátum, no daba más, pero me dijo que especialmente lo hacía por mí, porque él veía que yo sufría mas que el y eso era verdad, me sentía tan distinta a las demás mujeres y había pasado tanto tiempo, ya llevaba 4 años casada, y me decidí a pedir ayuda al un doctor, para que mencionar que le tenía temor al ginecólogo y que era una de mis pesadillas recurrentes, me armé de valor y el medico que me vió no estuvo para nada contento con tener una paciente con un diagnostico así: vaginismo , que es una contracción involuntaria de los músculos de la vagina .

Me recetó ravotril y me mandó a hacer unos ejercicios que no me convencieron del todo , por supuesto que no resultó , pues me dí cuenta que el doctor solo quería salir del paso , así que pasaron por lo menos 6 meses más , hasta que mi marido leyó un reportaje en el diario sobre un tratamiento combinado con una psicóloga y una kenisiologa , ya a esta altura estaba desesperada y lo vi como una posible salida , así que llamé para pedir hora , y gracias a Dios no me había equivocado , estaba en el camino correcto.

Pedí hora en julio y comencé a visitar a Odette y Fanny alternadamente, después de tres sesiones ya estaba usando los famosos dilatadores a los cuales miré con horror la primera vez que los ví , y hoy 7 de febrero , es decir 7 meses después puedo decir que estoy totalmente curada, tengo relaciones sexuales con regularidad y de la manera mas normal del mundo , voy al ginecçologo , que fue muy importante ,  pues durante el proceso me dí cuenta que estaba enferma, y puedo decir ahora que soy una mujer como todas las demás.

Estoy muy agradecida de las dos especialistas pues durante el tratamiento no solo son dos profesionales tratándote sino que se convierten en unas amigas , ojalá más mujeres como yo puedan recuperarse y que lo hagan por ellas ,no solo por tener contenta a una pareja ,yo les digo que si se puede.

 

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